La vida y el universo siempre nos brinda un
equilibrio, y así como nos regala fantásticos dones, también nos da terribles defectos,
y es donde nosotros a través de nuestro
libre albedrío debemos decidir qué hacer con ellos, como manejarlos y como aumentar
esos dones, y disminuir nuestras incapacidades emocionales, esas que nos
convierten en un monstruo desalmado, al cual no le importa ni su propia vida, y
en arranque puede acabar con lo más preciado que tenemos y hacer la valiente
huida.
Todos, aunque
muchos no, nos demos cuenta, fuimos dotados de cosas maravillosas que
con un poco de tino, podemos hacer crecer y
si tenemos la oportunidad, hasta podemos compartirlas, para que alguien
más, las goce y las ayude a crecer, pero, también estamos dotados de
sentimientos negativos, que también pueden hacer que las personas cambien ya
que tienen el mismo efecto que los buenos, y podemos llegar hasta destruir
otras vidas, las cuales pueden escoger la valiente huida.
Es tan difícil diferenciar entre las dos, y ver
en cuál de ellas hay más ego, mas soberbia, en cual eres más valiente o más
dependiente de tus propias creencias, o será acaso que una condiciona a la
otra, como un juego de doy y me das, no lo sé, quizá estas palabras son un poco
para entender a aquellos que no logran encontrar ese equilibro en la vida, que
aun cuando busca ser los mejores, terminan haciendo las peores cosas, y creen
que lo más valiente es abandonar su vida, y salir huyendo de ella.
Hoy estamos en una época difícil llena de
exigencias a todo los niveles, pero sobre todo al nivel de conciencia, porque
ya no somos los seres que ignorábamos acerca de la luz y la oscuridad, ya no
somos esas almas que decidíamos vivir una vida para ir al cielo o al infierno,
ahora contamos con una realidad espiritual, donde muchos sabemos que esto del
cielo y el infierno lo vivimos aquí, en la tierra en nuestra vida, y que día a
día decidimos si queremos vivir en un paraíso o vivir el infierno de nuestra
mente decadente.
Actualmente tenemos la obligación de crear más
fuerzas en nuestro espíritu, de luchar por tener una vida mejor y plena, la
decadencia ya no está de moda, tenemos que trabajar en nuestras debilidades,
para hacernos más fuertes, librando las batallas que día con día nos exige el
alma y el espíritu, y no por una absolución propia, sino más bien, porque somos
parte del universo, de un todo, y estamos tan conectados, que todo lo que
hagamos se reflejara en nuestra vida y en la de los demás.
Por eso hoy te pido, que ganes tus batallas,
que luches contra tus debilidades y tus manías destructivas, se activó de
mente, pide ayuda si es necesario, pero no te dejes llevar por aquello que te
marco y no te dejo avanzar, no te conformes con tu destino, hazte uno propio
lleno de luz y de amor, todo aquello que te castiga mentalmente, está muerto,
solo tú tienes el poder de revivirlo o dejarlo enterrado para siempre y pasar a
los siguiente, vivir con tu paz interior,
y cambio que sirve para no quedarte ahí
estancado por tus creencias, hay que vivir con valentía y coraje, porque el día
a día lo requiere, si hay que levantarnos con la firme convicción que hoy
corregiremos nuestros errores y levantaremos el vuelo así algo mejor, para
nosotros y el universo.
Siempre llénate de Luz y buena vibra, pero
sobre todo, jamás, jamás, jamás escojas la valiente huida.
Este texto está dedicado a la memoria de Robín
Williams, porque aunque no lo fue un ser cercano a mi vida, era una persona que nunca tuvo la
oportunidad de ver su hermosa luz y dejo que la oscuridad lo reinara, y decidió
hacer la valiente huida, y recuerden que todos somos parte de un universo y cada vez
que un alma cae, la nuestra se acongoja.